Sentido y sensibilidad

Detalle de una tabla de finales del siglo XV de estilo gótico, castellano-flamenco, atribuida al Maestro de Pozancos
MUSEO DIOCESANO DE ARTE SACRO DE SIGÜENZA

Cuando visitamos Sigüenza, conjunto histórico artístico desde 1964 y ciudad llamada a ser Patrimonio de la Humanidad en breve, siempre nos llama la atención su sobresaliente castillo y catedral. Sin embargo, su riqueza histórica y artística es infinita. A través de este blog daremos a conocer todos esos lugares y tesoros ocultos para que cada una de tus visitas sea diferente.

Detalle de una interesante talla gótica de madera con restos de policromía, procedente de la propia catedral.

Uno de estos tesoros de la vieja Segontia es el Museo Diocesano de Arte Sacro que, aunque se visita como complemento a la catedral, es de gran importancia, tiene identidad propia y resulta una agradable sorpresa para el visitante. Está situado frente a la catedral, en un palacete del siglo XVI, que fue propiedad de los Gamboa, como puedes apreciar en su escudo de armas.

Figura de marfil (segunda mitad del siglo XVII) procedente de Pareja (Guadalajara)

Fue habilitado como museo en 1968 y remodelado para acondicionarlo como ámbito museológico moderno en 2006. Su objetivo es conservar el rico patrimonio histórico y cultural de las despobladas parroquias que componen la diócesis y poner en valor y dar a conocer obras de arte procedentes de lugares y pueblos recónditos, garantizando así su conservación y protección.

Inmaculada Niña del maestro Zurbarán

Entre las más de doscientas obras maestras que componen la colección son de excepcional interés: la Inmaculada Niña del maestro Zurbarán, el Profeta Elías, atribuido a Francisco Salzillo; una Piedad de Luis de Morales “el divino”; un Nacimiento, atribuido a Luis Salvador Carmona, un lienzo inacabado de Francisco Madrazo, con escenas de la Guerra de Independencia y dos lienzos del taller de Tiziano.

Detalle del Profeta Elías, atribuido a Francisco Salzillo

Además de estas magníficas obras de arte, el museo cuenta con una colección arqueológica de gran relevancia y una importante serie de tablas pintadas y retablos del siglo XVI, buena parte de ellos anónimos, circunstancia esta que no merma su calidad. Reconocemos, entre otros autores, al Maestro de Pozancos, al de San Ildefonso, a Juan de Villoldo y a Pedro de Andrade.

Entierro de Cristo fechado en 1559 procedente del taller de Tiziano.

El románico y el primer gótico están exquisitamente representados con una preciosa serie de Vírgenes en Majestad y un calvario espectacular. La excepcional colección de orfebrería está compuesta por piezas datadas desde el siglo XII al XX. Podemos ver trabajos en marfil de altísima calidad como el Buen Pastor, luso-cingalés, y un crucifijo filipino. Tampoco faltan muestras textiles y documentales.

Virgen con Niño de finales del siglo XVI en marfil policromado procedente de Angón (Guadalajara)

Antonio Herrera Casado lo describe así: «Para quien viaja a Sigüenza, y admira su urbanismo, sus edificios, sus iglesias románicas y sus alamedas, este Museo Diocesano de Arte Antiguo es el obligado final en que pueden mirarse, como con una lupa, las mejores ofertas del arte de todos los tiempos».

La sempiterna lucha entre el bien y el mal protagonizada por el Arcángel San Gabriel en un fresco del siglo XVI

A modo de resumen, la visita de este museo es una aventura o viaje a las raíces de nuestros pueblos y sus moradores. Cuando concluya dicha visita habrás recorrido toda la historia de la provincia de Guadalajara a través de sus manifestaciones artísticas. Cómo se realizó la reconquista, cómo fue pionera de nuestro Renacimiento y cómo el arte refleja las vicisitudes de la población que creó y financió estas obras de arte.

Detalle de un Ecce Homo procedente del taller de Tiziano

Si precisas más información pincha aquí:

Curioso detalle de un cuadro inacabado de Francisco Madrazo

Llueve, que no es poco

La comarca del alto Tajuña nos deleita con preciosos contrastes
LA CONSTANCIA DE JUAN ÁNGEL BUENO

El que compone estas líneas, querido lector, no es escritor, ni periodista, ni mucho menos poeta. Es simplemente un amante de la naturaleza, del campo, sus pueblos y sus gentes, que recorriendo las tierras del alto Tajuña en busca de nuevas ideas se encuentra muy a menudo con hombres y mujeres buenos, miembros de una estirpe que, lamentablemente, está llamada a desaparecer por falta de relevo generacional.

Filósofos, sabios, héroes silenciosos en una comarca olvidada que, de alguna manera, también nos han salvado la vida con su sacrificio durante estos aciagos tiempos que nos han tocado vivir. Hace unos días tuvimos la suerte de conocer a Juan Ángel Bueno, al que los medios locales presentan como un personaje singular ya que lleva un cuarto de siglo midiendo la lluvia en Tortonda con la ayuda de su sobrino.

Juan Ángel junto a su pluviómetro

Sirva pues esta humilde y sincera entrevista para conocer a nuestro protagonista, valorar su humanidad y su amor por la tierra y rendir homenaje a esos mayores del medio rural tan accesibles y de los que todavía hoy en día podemos aprender. Sus consejos nos ayudan a centrarnos en lo realmente importante, en lo esencial, a relajar nuestras maltrechas mentes y a ver la vida desde una óptica mucho más positiva.

Juan Ángel Bueno, haciendo honor a su apellido, nos recibió en su casa de Tortonda el día de San Pedro. Mientras degustamos unas pastas artesanales, nos habló largo y tendido de su afición en compañía de su sobrino y colaborador Ángel García Bueno. Luego dimos un agradable paseo por Tortonda, el pueblo en el que ha pasado toda su vida, y nos mostró orgulloso su bella iglesia parroquial y el tradicional horno de leña.

La vieja olma y la iglesia de La Concepción de Tortonda

Díganos, ¿quién es Juan Ángel Bueno?

La verdad es que nací en Sigüenza, en el hospital que había allí, y toda mi vida la he pasado en Tortonda dedicado a la agricultura y ganadería ovina, que es lo que hay aquí.

¿En qué labores emplean usted y los vecinos de Tortonda su tiempo?

En el cultivo de cereales, como la cebada y el trigo, y ahora algo de girasol cuya rentabilidad depende del tiempo, dependemos de arriba…

¿Cómo surgió la idea de medir las lluvias, la nieve y el granizo?

Pues fue Fertiberia, proveedor de abonos, quien me regaló el primer pluviómetro. Lo puse, empecé a anotarlo y seguí, seguí y son ya 25 años. Sin ningún tipo de especialización, simplemente sustituyendo los cacharros según se van deteriorando y todos regalados, de publicidad.

Un arco iris sobre los cultivos de cereales

Después de pasar 25 años pendiente del cielo, ¿qué es lo que más le ha llamado la atención?

Llamar la atención, como es una rutina tan seguida, nada especial. Quizá la diferencia de unos años a otros. Por ejemplo, durante los 25 años, un año ha llovido 280 litros y en otro cayeron 780. ¡Fíjate qué diferencia! Lo que pasa es que luego se saca la media y te salen 530, más o menos, que es la media que llevamos durante estos 25 años.

Hace cuatro o cinco años, un día de julio, vino una tormenta y cayeron 40 litros, a últimos de julio, lo tengo anotado por días, entonces salí por un camino que va hacia Saúca, porque tenemos un navajo allí que cuando llueve coge agua, ¡me “cagüen” diez!, fui y estaba desbordado. Y pensé ¿pues cuántos litros han caído aquí? Yo creo que habían caído más porque hizo unas chorreras en las parcelas. Pero es que claro, 40 litros en una hora… Ese es el día que más llovió.

La totalidad de las precipitaciones de estos últimos 25 años

¿Qué es lo habitual (normal) y qué es lo excepcional (raro) a lo largo de un año?

Pues como os he comentado, un año que llueve más que otro pero cosas anormales cuando un año cae piedra (granizo) es lo único, cosas del tiempo, dependemos de él. Este año ha caído una breve pero buena granizada que sonaba mucho en la uralita de la nave donde yo estaba en ese momento. Cayeron pocos pero bien gordos, pero no rompieron el pluviómetro porque ahí está.

¿Tienen razón los expertos cuando dicen que el planeta se está calentando?

Eso dicen, yo lo que te puedo decir es que con respecto a los primeros 12 años caían 570 litros y ahora han caído 500 esta última decena. Ha variado entre 60 y 70 litros de una decena a la otra. Proporcionalmente, y como media, va lloviendo menos.

Juan Ángel Bueno pendiente del cielo

¿Es posible que el calentamiento del planeta provoque estos cambios tan bruscos de clima que estamos notando los últimos años?

Te pega cambios bruscos de 10º arriba o abajo, no sé de qué dependerá pero hay cambios muy bruscos de temperatura, efectivamente.

De los estudios y comparativas, ¿qué gráficos son los más significativos?

Para apreciarlo de una forma global hay que ver el gráfico en el que aparecen las precipitaciones por año. Si trazamos una línea vemos que la tendencia es que las lluvias van disminuyendo ligeramente, año tras año, tanto en Tortonda como en el resto de España.

Gráfico con la precipitación total anual desde 1996

Si uno de nuestros lectores es amante de la nieve, ¿en que fechas le aconseja visitar Tortonda?

El mes de enero es el más apropiado para la nieve aunque hoy en día no hay nada seguro. Pero, aunque sea poco, todos los años nieva, nunca ha pasado un año en el que no haya nevado nada.

Hablando de nieve, ¿qué le pareció la visita de Filomena?

Yo creo que no había visto ninguna tan gorda. Para moverse por este patio en el que estamos, complicado. La mayoría de los habitantes de Tortonda, 15 casas en invierno, tuvimos que tirar de pala y de tractor para poder entrar y salir. En mis 77 años de vida no habíamos visto una nevada igual aquí.

Juan Ángel Bueno en el año 1955

¿Qué consejos, desde la experiencia, nos puede dar a los urbanitas (los de ciudad)?

Que visitéis los pueblos, que os ocupéis más de ellos, que se vive también y no se vive mal.

Como tortondero famoso e ilustre, díganos como son sus vecinos (carácter).

Quitando alguno que es un poco raro, somos gente extraordinaria con los forasteros. Por ejemplo, ahora en San Pedro, si hubiera sido normal hoy se llena de gente y antiguamente no se quedaba nadie sin comer ni sin cenar en las fiestas. Ahora ya no porque la gente va y viene en el día. Luego el pueblo es un pueblo normal.

Juan Ángel junto a la galería porticada románica de la iglesia de La Concepción

Nos despedimos de Juan Ángel con aquella frase de la maravillosa película de Cuerda que ha inspirado el título de esta entrevista. Entre castellanos ilustres anda la cosa…

«¡Todos somos contingentes, pero tú eres necesario!»

Gracias a todos esos Juanes que con su silencioso trabajo siguen insuflando vida a los pueblos. Hagámosle caso y no nos preocupemos por el mundo rural. Ocupémonos más de él.

Guillermo Bueno, padre de Juan Ángel, en Tortonda durante una festividad

Si quieres ver el informe completo pincha en este enlace:

https://tortonda.es/wp-content/uploads/2019/04/Informe-Precipitaciones-2020.pdf

Tierra de Leyenda

La Iglesia de San Pedro de Abánades junto al cerro de El Castillo
SAN PEDRO DE ABÁNADES

Atrás quedó Covadonga y mientras el fantástico reino Nazarí permanece perdido en el cálido infinito del sur, Don Gonzalo Núñez de Lara, noble castellano y destacado miembro de la poderosa Casa de Lara, se aventura con sus épicos caballeros en las inhóspitas tierras de la Extremadura castellana rubricando una historia nueva para la cristiandad.

En las tierras altas dibujadas por el río Tajuña y a los pies de un pequeño cerro, el de Lara funda la villa de Abánades, allá por siglo XII, que pasa a formar parte del área de influencia de Medinaceli estando sujeta a su jurisdicción y normas forales. Las obras de la Iglesia de San Pedro, el edificio de mayor envergadura, concluyen a finales del siglo XII y principios del XIII.

Iglesia de San Pedro de Abánades

Se trata en origen de un románico rural muy influenciado por las villas de Sigüenza, Molina y Medinaceli que sigue las pautas de la orden del Císter. Aunque en el siglo XVI ya sufrió una profunda restauración, la nave central y la torre que contemplamos hoy en día fueron reconstruidas al finalizar la guerra civil, ya que la iglesia quedo devastada al encontrarse entre dos fuegos.

Inevitable el cambio en la fisionomía del templo, sin embargo, el arquitecto Don Antonio Labrada, -responsable de la reconstrucción y al que dedicaremos otra entrada del blog por su gran trabajo de recuperación patrimonial en la provincia de Guadalajara- priorizó en su magnífico proyecto de 1944 la recuperación del carácter románico de la iglesia sin restarle funcionalidad al espacio de culto.

Vista del pórtico románico desde el interior
JOYA DEL SIGLO XII

La galería porticada se sitúa sobre el fundamento de buenos sillares y está formada por un arco central de ingreso y tres arcos de medio punto a cada lado, apoyados estos últimos en dobles columnas. Estas galerías daban cobijo y protección a vecinos y peregrinos y, aunque su uso era religioso, en ellas se celebraban también reuniones y celebraciones tanto civiles como religiosas.

La mayoría de los capiteles de las dobles columnas están decorados con hojas y palmetas; alguno es liso, destacando por su originalidad unos curiosos entrelazados finalizados en espirales o volutas.

Detalle de dos de los capiteles más originales del conjunto

La joya de esta iglesia es el baptisterio que está situado en el extremo occidental de la galería, protegido por una verja de hierro. En el muro occidental se abre una hermosa ventana abocinada formada por cuatro arquivoltas lisas de medio punto, que apoyan alternativamente en jambas y columnas y que muestran un tímpano geminado sin parteluz.

Fotografía gentileza de Alfonso Muñoz Grande

A los pies de la ventana se halla la pila bautismal donde, en rito ancestral, los abanadienses han bendecido y acogido siempre a sus nuevos hijos e hijas. La pila está decorada con gruesos gallones bien remarcados. Debido a los fuertes contrastes existentes en este espacio es el lugar ideal para los aficionados a la fotografía ya que el conjunto que forma con la ventana es magnífico.

Detalle de una antigua lápida frente al pórtico de la iglesia

Salinas de San Juan

Las Salinas de San Juan en plena producción
DESCUBRE LA SAL DE INTERIOR
LA HISTORIA

Las salinas están situadas en la localidad de Saelices de la Sal, a solo 19 minutos de Abánades por las carreteras GU-928 y CM-2021. Estas forman un conjunto de inmuebles monumentales destinados a la explotación salinera declarados Bien de Interés Cultural en el año 2007.

Las Salinas de San Juan durante una visita guiada

Iberos, romanos y árabes solían asentarse cerca de estos yacimientos y, aunque no hay testimonios ni documentos que lo prueben, se cree que en la antigüedad aprovechaban estos pozos y manantiales salinos. Yacimientos que se deben a depósitos sedimentarios originados por el mar, que cubría la mitad de la península ibérica hace aproximadamente 200.000 años.

Sal en proceso de secado

Los primeros documentos referentes a la extracción de sal en Saelices se remontan al año 1203, aunque el aspecto actual de las instalaciones se atribuye al siglo XVIII.

Las salinas de San Juan han cambiado de propietarios y de estatus pasando de privadas a públicas en varias ocasiones, llegando a formar parte del patrimonio real. También han sido restauradas en varias ocasiones, reconstruyéndolas después de los deterioros sufridos durante la Guerra Civil Española y sustituyendo la tracción animal por maquinaria diésel primero y eléctrica después.

La vieja noria restaurada sigue cumpliendo con su función
LA VISITA

Durante la relajante visita guiada que os recomendamos, recorreremos los pozos, las norias, las balsas, los cocederos, las canalizaciones, un almacén de sal y una increíble ermita de morfología elipsoidal única en la comarca del Alto Tajuña.

Paloma Martín Torres, guía de las salinas, durante una de las últimas visitas guiadas

Descubriremos la importancia de la sal en la antigüedad y nos adentraremos en los secretos del proceso de extracción, clasificación y selección de los distintos tipos de sales de interior. Entenderemos por qué es la sal virgen la más pura que podamos consumir y tendremos la posibilidad de adquirir, al finalizar el recorrido, la tan deseada flor de sal, la “nata de la sal” como la llaman los expertos. Producto gourmet que no puede faltar en la alta cocina y repostería y que cristaliza en forma de flor.

Detalle de la cristalización de la sal

Y lo que es más importante y nos llegará al corazón, nos empaparemos bien de la filosofía y la sabiduría de los hombres y mujeres del medio rural. Hombres y mujeres pegados a la naturaleza, que han evolucionado y que han sabido inventar, reinventar y adaptarse a los nuevos tiempos con imaginación, esfuerzo y sacrificio y de los que hoy, todavía, podemos aprender en estos pequeños pueblos, sobre todo de los más mayores.

Almacén de sal

Por lo que, además de la visita en sí , siempre didáctica e interesante, los urbanitas viajaremos a nuestros orígenes y nos aproximaremos a la esencia y a la sencillez de las cosas. Esperamos que la visita os satisfaga y que nos mostréis, en este mismo blog, vuestros pensamientos, impresiones y conclusiones.

La cúpula desde el interior de la ermita

Para obtener una información más detallada de la visitas guiadas a las Salinas de San Juan puedes contactar con la Srta. Mayte García Vilches, llamando al teléfono 608 72 05 18 o escribiendo al correo electrónico reservas@losanades.com

Belleza Interior

Detalle del atril de la ermita
ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

La localidad de Abánades conserva una joya cultural, orgullo de todos sus habitantes, cuya visita es muy recomendable. No solo por su valor histórico y artístico sino por el encanto y la magia que atesoran sus muros. Se trata de la ermita de Nuestra Señora de las Mercedes.

La ermita de Abánades se encuentra ubicada al sur de la localidad en la falda del cerro del Rondal y aunque en sus orígenes estaba alejada del casco urbano, hoy en día se encuentra completamente integrada en el mismo.

Imagen exterior de la Ermita de Abánades antes de su última restauración

Se trata de un edificio de planta rectangular y un solo cuerpo, construido en el año 1859. La fachada principal presenta un pórtico alzado con dos columnas, portón principal con dos hojas de madera y espadaña con una pequeña campana.

El edificio se encuentra muy bien conservado a pesar de la devastación ocasionada durante la Guerra Civil. En la parte trasera, en un lateral, existe una estancia que hace funciones de sacristía y confesionario.

Interior de la Ermita de Nuestra Señora de Las Mercedes

La ermita es conocida por su techo entrelazado de maderas, recientemente restaurado, y valorada por su belleza, su sencillez, por la armonía de sus líneas y espacios y por la profunda paz que se respira en su interior.

El templo está consagrado a la Virgen de la Merced, de la que ya hemos hablado en otra entrada de este blog. Acompañan a la imagen de la patrona un Cristo yacente, un San Antonio y una enigmática Virgen de la Soledad.

Detalle del crucifijo que está situado sobre el altar
MANOS A LA OBRA

En abril de 2018, los mayordomos entrantes realizaron obras de mejora y acondicionamiento de la ermita, consistentes en una nueva tribuna que emulara la que fuera destruida en la Guerra Civil; total renovación de la instalación eléctrica, incluida la iluminación, así como la climatización del espacio público que ocupan los feligreses; y, aprovechando la circunstancia, la limpieza y pintura del recinto interior y sacristía, así como la implantación de cerrajería exterior en la entrada.

Entrada a la ermita y escaleras de subida a la tribuna o coro

En los trabajos de restauración y acondicionamiento han participado artesanos, carpinteros, cerrajeros, pintores y electricistas de Abánades y de localidades próximas como Cifuentes, Alcolea del Pinar, Guadalajara y Alcalá de Henares.

No queremos despedirnos sin dar las gracias a Pedro Delgado, Marcial Renales y Jacinto Igualador por las facilidades dadas para la elaboración de este artículo y las imágenes que lo ilustran. Gracias a los tres por su desinteresada labor.

Virgen de La Soledad

Amor Divino

La bella y mayestática patrona de los cautivos
NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

De la mano de una embriagadora y esplendorosa primavera, la tradición cristiana nos recuerda año tras año que el florido mayo es el mes de las madres. Momentos de admiración, reconocimiento, regalos y mucho amor a todas ellas en general y a una madre, muy especial, en particular.

En Abánades existe una ancestral y fervorosa devoción por su patrona, la Virgen de la Merced o Nuestra Señora de las Mercedes, que se remonta hasta su fundación en el siglo XII de la mano de don Gonzalo Núñez de Lara, noble castellano y destacado miembro de la poderosa Casa de Lara.

Rostro de Nuestra Señora de Las Mercedes de Abánades

Durante siglos, la comarca fue zona defensiva y fronteriza entre los reinos cristianos y musulmanes. De ahí los topónimos de muchas de las localidades vecinas: Torrecuadradilla, Torrecuadrada de los Valles, La Torresaviñán, Torremocha del Campo, etc.

Castillo románico de La Torresaviñán

Nuestra Señora de las Mercedes es una de las advocaciones marianas de la Virgen María, equivalente también a la Virgen de la Misericordia. La preciosa talla que podemos admirar hoy en la ermita del mismo nombre fue adquirida en los años 60 del pasado siglo a un prestigioso taller de imaginería y donada por una de las vecinas.

A nivel iconográfico la Virgen de Las Mercedes de Abánades viste un hábito mercedario: túnica y capa, con el escudo mercedario en el pecho. Otro elemento son las cadenas, símbolo del cautiverio. Tocada con corona de reina y con el cetro en la mano derecha. Sostiene en la izquierda al Niño Jesús, que lleva un escapulario con el escudo mercedario en las manos.

Nuestra Señora de Las Mercedes de Abánades
UN POCO DE HISTORIA

Cuenta la leyenda que en 1218, la Santísima Virgen se le apareció a San Pedro Nolasco recomendándole que fundara una comunidad religiosa que se dedicara a rescatar a los cristianos que eran capturados por andalusíes, moriscos, turcos y berberiscos y que luego eran vendidos como esclavos o cautivos hasta cobrar rescate.

San Pedro Nolasco, apoyado por el rey Jaime el Conquistador y aconsejado por San Raimundo de Peñafort, fundó la orden religiosa de Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes. La palabra merced quiere decir: misericordia, ayuda y caridad.

Interior de la recién restaurada ermita de Nuestra Señora de Las Mercedes

Esta comunidad religiosa lleva muchos siglos ayudando a los prisioneros y ha tenido mártires y santos. Primero en Al Ándalus, parte islámica de la península Ibérica; luego en Túnez, Argelia, el norte de África y el levante mediterráneo.

Para liberar a un cautivo, el mercedario estaba dispuesto a canjearse. Así liberaron a muchos, y así perecieron muchos mercedarios. A Miguel de Cervantes fueron a redimirlo los mercedarios y los trinitarios a una cárcel de Argel. Una vez liberado escribió Don Quijote de la Mancha.

La Virgen de la Merced coronada con el Niño Jesús en brazos

Fue entonces, a partir del año 1259, cuando los padres mercedarios empezaron a difundir la devoción a Nuestra Señora de la Merced (o de las Mercedes), la cual se ha extendido por todo el mundo, calando profundamente en la localidad de Abánades en Guadalajara, durante muchos siglos lugar de intercambio de presos y rehenes.

Las fiestas patronales de Nuestra Señora de las Mercedes, de carácter más lúdico y abierto y dirigidas fundamentalmente a la gente joven, tienen lugar el primer fin de semana de agosto. Mientras que la Virgen de la Merced, como manda la tradición, se celebra el 24 de septiembre en Abánades de una manera más tradicional, religiosa e íntima.

Exterior de la ermita de Nuestra Señora de Las Mercedes de Abánades

Un paseo por la historia

Parapeto aspillerado en El Castillo de Abánades (Guadalajara)
VISITA A «EL CASTILLO» DE LOS ESPACIOS HISTÓRICOS DE ABÁNADES

Distancia: 1,4 km (ida y vuelta)

Duración: 45’ (andando)

Dificultad: media-alta

Plano del parque arqueológico de «El Castillo»

Es un recorrido corto pero con cierta dificultad debido a la orografía del terreno con constantes subidas y bajadas. Merece la pena su visita por la proximidad al Hotel Rural Los Ánades y por su alto valor histórico. Si decidís subir con niños, os recomendamos no desviaros del camino trazado y acompañarlos cogidos de la mano en todo momento.

“El Castillo” es un parque arqueológico de gran valor histórico en proceso de catalogación y restauración. Por ello, cuando lo visitéis, os rogamos seáis respetuosos con el entorno, sigáis el recorrido trazado y respetéis la señalización.

Comenzamos el recorrido subiendo a la iglesia del pueblo donde veremos un gran panel informativo e inmediatamente carteles indicadores.

Panel informativo al inicio de la ruta

La importancia estratégica del enclave de “El Castillo” residía en su dominio del valle del Tajuña y el control de las vitales vías de comunicación. El pueblo quedó prácticamente destruido al finalizar la guerra, entre la línea republicana y nacional.

Como complemento a la línea de trincheras que circunda el cerro, podemos ver un impresionante parapeto de piedra que proporcionaba protección a los combatientes que lo ocupaban y, a su vez, una posición dominante desde la que poder disparar.

Unos metros antes podemos observar los restos de dos pozos de tirador, donde los soldados provistos con armas automáticas y granadas de mano, cubrían el frente y dificultaban los ataques del enemigo.

Como dramática anécdota, la cruz señala el lugar donde fue abatido un oficial del Ejercito Nacional por un francotirador del Ejercito Republicano, coloquialmente llamados «pacos». Posiblemente el disparo se realizó desde las posiciones de «El Rondal», donde hoy podemos ver instaladas unas antenas.

El brigada Augusto Gómez del Batallón de Gerona murió en este mismo lugar

A lo largo del primer tramo de nuestra visita a «El Castillo» apreciamos una sucesión de parapetos ubicados de forma escalonada y en zig-zag. Todos ellos dotados de mirillas de fusilería y nidos de ametralladoras (con su peculiar mirilla en forma de abanico) estratégicamente enclavados para cubrir las vías de comunicación.

De la misma forma y en la misma cantidad, hacia en interior del cerro, podemos ver los restos de varios refugios o abrigos. Éstos, casi siempre, eran obra de los mismos soldados de la posición y eran utilizados como habitáculo para descansar, dormir y resguardarse mientras no se efectuaban labores de vigilancia en los puestos mas adelantados.

Llegamos a la zona más espectacular del recorrido, por la gran concentración de restos y su buen estado de conservación. A la derecha podemos ver un nido de ametralladoras con un amplio control visual del valle del Tajuña. Dada su ubicación, de espaldas al frente, su función era prevenir que las tropas se vieran copadas por la retaguardia y proteger y cubrir también el relevo de soldados, la llegada de suministros y la evacuación de heridos.

Nido de ametralladoras

Dejando unos contrafuertes a la izquierda y subiendo por «Las Escalerillas de Franco», como la denominan los abanadienses, llegamos a la altura máxima del cerro, 1086 metros.
Aquí podemos intuir, a pesar de la erosión, las trincheras en zig-zag que comunican con un gran abrigo que, bien camuflado por su posición estratégica, debió ser un importante centro de observación.

Bajando por la escalera, inmediatamente a nuestra izquierda, nos encontramos con un parapeto para fusilería en perfecto estado de conservación. Solo le faltan los maderos y los sacos terreros que se utilizaban como techumbre.

Parapetos de piedra

Más adelante, después de dejar a nuestra izquierda varios parapetos de piedra, llegaremos a un mirador con barandillas de madera. Si nos asomamos, con mucho cuidado, veremos en el fondo del valle una gran mole de piedra con forma de tanque.

Después de este descubrimiento tan singular y siguiendo las indicaciones físicas, se regresa por la vereda del río Tajuña hasta el Hotel Rural Los Ánades. Os recomendamos complementar esta ruta con una relajante y enriquecedora visita al Museo Histórico Municipal.

Sendero de regreso al hotel

Ganadores I Certamen Fotográfico “Un hotel para volver”

Fotografía ganadora de Susana Gómez Martín
GANADORES I CERTAMEN FOTOGRÁFICO “UN HOTEL PARA VOLVER”

La Dirección del Hotel Rural Los Ánades quiere dar la enhorabuena a los tres ganadores de este primer certamen y trasladar nuestro más sincero agradecimiento a todos los participantes por su esfuerzo y dedicación.

Los flamantes ganadores por categorías son:

Rincones del hotel – Susana Gómez Martín

El jurado ha valorado, además del escrupuloso respeto de las bases, la armonía de la composición y la dificultad técnica de ejecución.

Entorno del hotel – Alfonso Muñoz Grande

En este caso, los miembros del jurado han valorado la dedicación que requiere una imagen de estas características y la dificultad de las tomas nocturnas.

Huéspedes del hotel – Emilio Villegas

Importantísima la participación de los huéspedes. La imagen desprende casualidad y calidad. Certero disparo en el momento justo, como sucede en las mejores fotografías de prensa.

Cada uno de los ganadores recibirá un gran lote de productos típicos de la comarca del Alto Tajuña y un diploma acreditativo. Los suculentos premios son gentileza de Supermercados Monte Pinos de Madrid, proveedor de nuestro hotel y patrocinador del certamen.

Para finalizar, recomendaros que estéis pendientes de nuestras redes sociales ya que, debido al éxito obtenido, volveremos a plantearos otro concurso fotográfico de cara a la primavera.