De piedras y enigmas

Curioso símbolo solar sobre el dintel de una de las casonas de Abánades
EL LENGUAJE OCULTO DE LAS PIEDRAS

Cuenta la leyenda que una anciana, despechada por no haber sido invitada a una boda, envenenó como venganza el pozo de agua del pueblo, matando a todos los habitantes. Relato este muy repetido entre los castellanos para explicar la pérdida de población y abandono de pueblos como San Llorente, situado en un altozano junto a la Fuente del Chorrillo en Abánades.

Fuente del Chorrillo, junto al despoblado de San Llorente

Desde el siglo XVII aproximadamente, sus ruinas han sido utilizadas como cantera por los abanadienses, sobre todo después de la devastación sufrida durante la guerra civil. Y muchas de sus extrañas piedras, junto a las originarias de Abánades, han acabado en los muros y paredes de sus viviendas: estelas funerarias discoideas, símbolos solares, lápidas, estrellas de compás, etc.

Estela discoidea junto a la iglesia románica de San Pedro

Estas últimas son muy habituales en el entorno rural: la estrella de compás es un símbolo que representa la eternidad. Se empezó a utilizar en tiempos de los celtas hasta el medievo, en las sepulturas y como ornamentación en los dinteles de las fachadas. Mientras, las abundantes cruces sobre los dinteles de casas y establos protegían de las enfermedades, maldiciones y, sobre todo, del mal de ojo.

Estrella de compás labrada sobre una de las lápidas del viejo cementerio

De entre todos estos pétreos recuerdos de la antigüedad, cabe destacar la pieza heráldica fechada en 1586 que podemos observar en los muros de una casona reconstruida ubicada frente al Juego de Pelota. A pesar de los decretos y leyes que protegen este tipo de piedras, consideradas hoy en día Bienes de Interés Cultural, nunca han sido inventariadas por el Ayuntamiento de Abánades.

Un misterio sin resolver que desconcierta a los expertos

El año en que se labró esta piedra, para que os situéis en el tiempo, gobernaba España el rey Felipe II y estábamos en plena guerra con Inglaterra. Con la inestimable ayuda del pirata Francis Drake los ingleses invaden y saquean durante un mes la ciudad de Santo Domingo. Mientras, en el ámbito cultural, el Greco comenzaba su famoso cuadro “El entierro del Conde de Orgaz”.

Con Felipe II, la monarquía española llegó a ser la primera potencia de Europa y el Imperio español alcanzó su apogeo.

El escudo, curiosamente invertido, contiene tres figuras: panela, caldera y un báculo en barra. La caldera era el símbolo de los hombres ricos en la Alta Edad Media y más tarde, de poder y riqueza. Sin embargo, la panela, muy utilizada en los armoriales españoles, se suele asociar a los Mendoza. Por otra parte, el báculo, unido a la mitra, está asociado a las armas de las autoridades eclesiásticas.

Al voltear la imagen para que la boca del escudo esté en su sitio, las figuras quedan invertidas

Desconocemos si la piedra es originaria de Abánades o proviene del despoblado de San Llorente. Ni en el Nomenclátor del Obispado de Sigüenza ni en las crónicas de Francisco Layna Serrano se hace referencia a ella. Lo que sí es cierto es que Don Gonzalo Núñez de Lara, noble burgalés fundador de Laranueva y Abánades, portaba en su escudo de armas dos calderos.

Escudo de armas de Don Gonzalo Núñez de Lara

No se sabe por qué el escudo está invertido, aunque hay una tesis razonable. Descartado el luto o un error del cantero, todo apunta a que fuera un caso de armas difamadas, infamadas y descargadas. Se llama así cuando el soberano, por causa de algún crimen, vilipendio, bajeza o infamia, imponía por castigo al culpable una modificación o corte vergonzoso en su escudo de armas.

Una de las muchas cruces protectoras que podemos ver en Abánades integrada en un muro

Desde este foro animamos al consistorio de Abánades a realizar un inventario de estos tesoros patrimoniales y, si es posible, señalizarlos para disfrute de tod@s. Si precisas información más detallada de las actividades culturales y de turismo histórico que te ofrece la comarca del Alto Tajuña puedes contactar con la Srta. Mayte García Vilches, llamando al teléfono 608 72 05 18.

¿Un ángel exterminador en una de las lápidas del viejo cementerio?

Tierra de Leyenda

La Iglesia de San Pedro de Abánades junto al cerro de El Castillo
SAN PEDRO DE ABÁNADES

Atrás quedó Covadonga y mientras el fantástico reino Nazarí permanece perdido en el cálido infinito del sur, Don Gonzalo Núñez de Lara, noble castellano y destacado miembro de la poderosa Casa de Lara, se aventura con sus épicos caballeros en las inhóspitas tierras de la Extremadura castellana rubricando una historia nueva para la cristiandad.

En las tierras altas dibujadas por el río Tajuña y a los pies de un pequeño cerro, el de Lara funda la villa de Abánades, allá por siglo XII, que pasa a formar parte del área de influencia de Medinaceli estando sujeta a su jurisdicción y normas forales. Las obras de la Iglesia de San Pedro, el edificio de mayor envergadura, concluyen a finales del siglo XII y principios del XIII.

Iglesia de San Pedro de Abánades

Se trata en origen de un románico rural muy influenciado por las villas de Sigüenza, Molina y Medinaceli que sigue las pautas de la orden del Císter. Aunque en el siglo XVI ya sufrió una profunda restauración, la nave central y la torre que contemplamos hoy en día fueron reconstruidas al finalizar la guerra civil, ya que la iglesia quedo devastada al encontrarse entre dos fuegos.

Inevitable el cambio en la fisionomía del templo, sin embargo, el arquitecto Don Antonio Labrada, -responsable de la reconstrucción y al que dedicaremos otra entrada del blog por su gran trabajo de recuperación patrimonial en la provincia de Guadalajara- priorizó en su magnífico proyecto de 1944 la recuperación del carácter románico de la iglesia sin restarle funcionalidad al espacio de culto.

Vista del pórtico románico desde el interior
JOYA DEL SIGLO XII

La galería porticada se sitúa sobre el fundamento de buenos sillares y está formada por un arco central de ingreso y tres arcos de medio punto a cada lado, apoyados estos últimos en dobles columnas. Estas galerías daban cobijo y protección a vecinos y peregrinos y, aunque su uso era religioso, en ellas se celebraban también reuniones y celebraciones tanto civiles como religiosas.

La mayoría de los capiteles de las dobles columnas están decorados con hojas y palmetas; alguno es liso, destacando por su originalidad unos curiosos entrelazados finalizados en espirales o volutas.

Detalle de dos de los capiteles más originales del conjunto

La joya de esta iglesia es el baptisterio que está situado en el extremo occidental de la galería, protegido por una verja de hierro. En el muro occidental se abre una hermosa ventana abocinada formada por cuatro arquivoltas lisas de medio punto, que apoyan alternativamente en jambas y columnas y que muestran un tímpano geminado sin parteluz.

Fotografía gentileza de Alfonso Muñoz Grande

A los pies de la ventana se halla la pila bautismal donde, en rito ancestral, los abanadienses han bendecido y acogido siempre a sus nuevos hijos e hijas. La pila está decorada con gruesos gallones bien remarcados. Debido a los fuertes contrastes existentes en este espacio es el lugar ideal para los aficionados a la fotografía ya que el conjunto que forma con la ventana es magnífico.

Detalle de una antigua lápida frente al pórtico de la iglesia